Misión cumplida para el SAOCOM 1B que alcanzo su órbita definitiva

Argentina 03 de diciembre de 2020 Por Redacción
En una ardua y compleja tarea los expertos debieron realizar 27 maniobras riesgosas durante dos meses para ubicar al satélite argentino junto a su hermano gemelo, el SAOCOM 1A, a unos 620 km de la Tierra.
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El SAOCOM 1-B lanzado desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos, el pasado 30 de agosto, alcanzó esta semana su órbita definitiva luego de los chequeos y revisiones realizadas durante dos meses por expertos de la CONAE. De esta forma, se agranda la familia de satélites que ya tenía al SAOCOM 1A en el espacio.

A partir de ahora comienza la etapa de calibración final del sensor radar, la enorme antena de 35 metros cuadrados desarrollada en la Argentina, para que esté operativo entre febrero y marzo de 2021, y comience a brindar servicios a nuestro país y exportar imágenes satelitales de excelencia a otras naciones del mundo. 

Sus principales productos, como el Mapa de Humedad de Suelos, están destinados al sector agropecuario, a la gestión de emergencias ambientales y a numerosas áreas productivas.

En SAOCOM 1B se lanzó unos 15 kilómetros por debajo del resto de la Constelación para evitar colisiones que pudieran poner en riesgo la Misión. Para subirlo hasta su órbita definitiva, ubicada a una altura aproximada de entre 620 y 622 km de la Tierra, los ingenieros e ingenieras de CONAE debieron hacer maniobras cada tres días. En total, durante estos últimos dos meses se realizaron un total de 27 consideradas como actividades críticas coordinadas entre el Centro de Control de Misión, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de Córdoba; el Equipo de Órbita (CODS) de CONAE, ubicado en la ciudad de Buenos Aires; y Space Debris Office, de la Agencia Espacial Europea (ESA). 

“Estamos muy contentos porque logramos llegar a la órbita definitiva en los tiempos que se planearon, sin ninguna contingencia" informó Lucas Bruno, Jefe de Operaciones de la Misión SAOCOM

"Fue un trabajo intenso que demandó dos meses de tareas, con un equipo de profesionales muy coordinado”, agregó luego.

“En estos dos meses hicimos maniobras muy largas, con propulsiones que muchas veces fueron de más de 100 segundos. Una vez alcanzada la altura deseada, las maniobras de mantenimiento de órbita van a ser mucho más cortas, de entre 5 y 10 segundos”, especificó.

Cada una de estas maniobras representó un desafío por la necesidad de ubicar el satélite en la altura adecuada, en relación a los demás satélites que conforman la constelación. En este sentido, explicó que, como si fuera el vagón de un tren, el SAOCOM 1B debía quedar alineado en el espacio con su hermano gemelo SAOCOM 1A, y con los cuatro satélites de la constelación COSMO-SkyMed, de la Agencia Espacial Italiana (ASI), que junto a los argentinos conforman el Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE).

“Si el tren pasaba y no llegábamos a la órbita en el momento justo, hubiéramos tenido que esperar mucho más tiempo para poder sincronizar el SAOCOM 1B dentro de la constelación”, comentó Lucas Bruno, y añadió : “Los satélites quedan en el mismo plano orbital, uno a 180° del otro. Como si fuera un reloj, uno siempre está a seis horas del otro”.

En cuanto al futuro del satélite explicó "Ahora vamos a adquirir imágenes en diferentes lugares de la tierra con cada uno de los 54 submodos de configuración del satélite y luego las analizaremos para avanzar en la calibración fina del sensor”.

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