Autodrama: Una invitación al juego donde ficción y realidad borran sus fronteras

Entrevistas 12 de enero de 2018 Por Redacción
Entrevista con Eleonora Arias, creadora y directora de esta original propuesta teatral que ayer formó parte de La Noche de la Artes
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Siete autos, 7 profundas confesiones, 7 actores y 7 espectadores, que en un intercambio lúdico e íntimo  y en el marco de una situación teatral pueden convertirse en protagonistas forman de parte esta propuesta ideada y dirigida por Eleonora Arias, quien en esta entrevista con El Sur también existe  revela los detalles de la obra que en el día de ayer fue parte de La Noche de las Artes.

¿Cómo surge AUTODRAMA?

Nace en el marco de uno de los talleres de entrenamiento actoral que yo coordino a partir de trabajar con nuestras heridas, con nuestras marcas en el cuerpo, realizando un trabajo profundo de exploración sobre uno mismo y sobre la herida humana.

¿En qué consiste la propuesta?

Es un encuentro íntimo entre un actor y un espectador dentro de un auto: es uno a uno. Son 7 autos, 7 actores, 7 intensas confesiones y 7 espectadores que pueden convertirse en actores dependerá de cada quien, si quieren entrar en el juego o hasta donde quieren participar. Es una invitación a experimentar el crudo juego de la actuación en donde la ficción y la realidad  borran sus fronteras. Los espectadores muchas veces nos preguntan si es real y esta confusión a nosotros nos gusta. Obviamente nunca vamos a contestar, porque ya no importa son ficciones.

¿Cómo podes definir el camino del proyecto?

Es una obra en continuo movimiento y transformación. Tuvo varias etapas: La primera cuando trabajamos con la herida, ese texto se fue construyendo con el espectador y a esta altura trabajamos con un tutor, con el que terminamos de darle forma a los textos para que los actores pudieran convertirse en autores, este  trabajo lo hicimos con Matías Martínez que es un reconocido dramaturgo, director y actor rosarino.  Hoy en “La Noche de las Artes” y próximamente en el Festival Estival de Teatro el público disfrutará un reestreno con estos textos nuevos que son los mismos pero muchísimo más trabajados y más poéticos.

¿Cómo fue el proceso de reescritura, cuánto evolucionó la obra  en relación con la idea original y como lo transitaron como grupo creativo?

Bien, porque -en principio- esa dramaturgia del actor que surgía de trabajar con estas heridas del cuerpo, marcas que el ser humano lleva encima era un trabajo de mucha más improvisación, a la hora de trabajar con el espectador. El texto estaba como “en el cuerpo” después en esta etapa, el trabajo fue encontrar como pasar el texto al soporte papel que implica una tarea más literaria, por eso sigue la investigación. Ahora vamos a probar estos textos transformados y veremos cómo funcionan a partir de haberlos escrito y  de haberles dado un tiempo de transformación sobre el papel.

En esta última etapa, los actores trabajaron sus propios textos escritos, sus propios relatos dramaturgicos, volvieron a aprenderse sus líneas más trabajadas.

¿Qué temáticas surgen en esos textos, que temáticas sobrevivieron a la primera versión? ¿Qué es lo que sucede en esos autos?

Para entender lo que sucede en los autos hay que subirse y –realmente- lo digo de esta manera porque ciertamente es una experiencia en vivo, viva, que sólo se entiende cuando se pasa por ella. Es muy difícil explicar, estas obras más performáticas porque hay que vivirlas, son bastante fuertes para el espectador porque justamente más allá de las heridas que se cuentan, termina siendo la herida humana con la que todos nos sentimos identificados: se habla de la muerte, del sexo, del amor, del desamor. Hoy -en día- tenemos un espectador que quiere experimentar, que quiere ser parte de una obra de teatro y a eso los invitamos.

¿De qué manera se involucra el público?

Voy a compartir una anécdota: Me pasó a mí, yo trabajé una de las heridas y la probé subiendo al auto, la primera vez que la hicimos en la Noche de las Artes, Necesité hacerlo para investigar y entender profundamente lo que el actor estaba pasando. Me toco un espectador que tras empezar mi confesión terminó el haciendo su propio Autodrama. Me confesó una de sus heridas más profundas, lo que sí cuando se bajó, yo quedé me quedé con la duda, si era cierto lo que me había contado. Cuando hablamos no parecía que me hubiera mentido, pero él podía pensar lo mismo de mí y eso que pasa cuando se borra esa frontera es una de las cosas más exquisitas que tiene la obra.

¿Cómo definís el rol del espectador y su vínculo con la obra?

Se crea un vínculo intenso y depende de cada actor como logra que ese espectador entre a su texto y hasta donde lo involucra vinculándolo a él, Hay muchísimos tipos de espectadores: unos escuchan más, otros participan mucho. Lo que es interesante es que esa ficción se termina de crear entre el espectador y el actor es única e irrepetible.

¿Cómo se desarrolla la escena fuera del auto?

La escena tiene lugar en el auto pero esto que sucede cuando el espectador se baja  bastante atravesado queda resonando en su cabeza  y me lo comentan a mí que estoy afuera o se lo comentan al actor. La escena posterior- que está bueno pensarlo así- es un momento en el que los espectadores se acercan al actor y los abrazan y los consuelan. Se crea un vínculo de mucha cercanía con ese actor al que acaban de ver y disfrutar.

Definiste como una ficción “única e irrepetible” a aquello que juntos crean el actor y el espectador ¿Cómo son las reacciones del público?

Cuando digo disfrutar también puede ser padecer. Una vez nos pasó que una espectadora se bajó del auto porque con una de las historias que es un poco fuerte se asustó y no toleró estar encerrada íntimamente con ese actor. Nos pasó, no porque estuviera  en riesgo sino porque hay espectadores que algunas cosas, no las quieren escuchar, como pasa en la vida. Hay gente que no quiere escuchar ciertos temas porque ni siquiera quiere pensarlos pero por eso mismo esas personas también harán su reflexión tras la experiencia,

Ustedes como actores tienen la posibilidad de transitar la transformación que puede provocar la obra ¿Recibieron algún relato de un espectador -posterior  a la experiencia y a ese primer momento–que refleje la transformación que pudo provocar en él? 

Fue parte del trabajo y de la investigación de Autodrama, – especialmente- en las primeras presentaciones. Sobre todo aquí en San Martín de los Andes que nos conocemos mucho y muchos de los espectadores eran conocidos. Trabajamos con la respuesta y con la experiencia de los espectadores. Fue parte del proceso y sí, su relato fue fundamental. Lo que nos pasó y es muy interesante es que muchas veces hay espectadores que se suben y que conocen a los actores. Nos pasó una vez que con una de las actrices se subió una mujer que era muy amiga de ella y hacía 14 años que no se hablaban, también  otros que habían sido pareja y estuvieron buenas sus devoluciones, en cuanto a lo que vivieron y lo que les pasó. Más allá de esas anécdotas, el espectador reflexiona sobre como respondió ante estas temáticas que se le proponen porque ante los temas que los actores proponen, cada espectador responde una manera distinta y eso es lo rico de la obra.

Por último ¿Cómo surge en vos la idea de generar una situación teatral en un auto?

Me interesa ese trabajo íntimo entre  el espectador y el actor, lo vengo trabajando y con esta obra lo profundice mucho más, lo he vivido como actriz también. Creo que hay mucho para trabajar en ese vínculo que es como la unidad mínima del teatro, un actor y un espectador eso ya es teatro.

La obra la pensé con mi marido hace unos años. Íbamos en la ruta, ya estaba pensando en este trabajo de las heridas pero estaba buscándole un contexto y nosotros siempre en los viajes, dentro del auto –como les pasara a muchos-encontramos un lugar en el cual podemos hablar íntimamente porque –por ejemplo-no hay celular, simplemente el que maneja está pendiente del camino y el que está al lado acompaña . Se crea un lindo momento y un lindo estado para charlar profundamente. En ese viaje empezamos a  jugar con esto y empezamos a contarnos cosas, que al día de hoy no sabemos si son verdad o ficción. Fue un juego, uno nunca sabe.Así nació Autodrama.

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