Un mano a mano con el creador del Día del Amigo

Entrevistas 20 de julio de 2019 Por Redacción
Entrevista con Enrique Ernesto Febbraro, impulsor de la celebración.
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Corría el mes de julio hace una década y se aproximaba este 20 que -cada año- todos celebramos.
De esos lindo privilegios que regala el quehacer profesional,  los redactores de este portal pudimos compartir una tarde con el.

Eran otros tiempos -aún cuando no parecen tan lejanos- llegamos a él a través de la guía telefónica.

Al contactarlo expresó sentirse halagado por el reconocimiento y de inmediato puso fecha y hora para el encuentro. Una vez reunidos nos confesó que adoraba compartir tiempo con la juventud.

Cuentan los libros que en concordancia con el día en el que hombre llegó a la luna, en 1969, Don Enrique Ernesto Febbraro escribió 1000 cartas que envió a 100 países, con el firme propósito de transformar aquél -ya por cierto- trascendental día para la humanidad en una fecha de celebración de tan valioso vínculo.

Deliciosamente carismático, con una tan adorable como sabia locuacidad nos narró, con la ilusión de los que verdaderamente sueñan sus sensaciones al enviar esas cartas y lo que representó para él recibir las respuestas.
La odontología, la docencia y la música fueron algunos de los campos en los que su espíritu inquieto indagó. Nominado dos veces al Premio Nobel de la Paz, sin dudas un sabio ser que dejo una huella. Partió en 2008.

El Sur también existe comparte los principales pasajes de aquella entrevista.

 ¿Cómo nace la asociación entre la llegada del hombre a la luna y la celebración del Día del Amigo?

El Día del Amigo se me ocurrió cuando yo tenía 18 años. En aquellos años yo estaba en Radio Argentina y mi jefe era el locutor Francisco Monti, una de las figuras más destacadas de la radiofonía argentina. Le digo que le parece esta idea que tengo –el me daba siempre una planilla que pasaba el gobierno que era obligatoria, con las efemérides del día. Y había efemérides que me parecían que no eran para conmemorar. Y dije, a mi me gustaría poner algo que significara el Día de la Amistad o del Amigo, que ellos siempre fueron mi brújula, y a partir de ahí vino todo lo que devino.

Le digo a Monti, no vamos a buscar una coincidencia con relación directa, vamos a ver que cosa importante puede pegar con el Día del Amigo, y de todo esto que leí no hay nada que pegue. De manera que yo voy a esperar.

Así transcurrió el tiempo y después de 14 años, a los 30 -cuando acababa de casarme y ya tenía dos hijos-  leímos en el diario que se producía para el 21 la hazaña del primer alunizado, de la llegada del hombre a la luna. Yo le dije a mi mujer, ¡mirá! este es el momento oportuno para crear el Día del Amigo, porque el alunizado “va a hacer pelota con todo” (sic), no va a haber fechas más trascendente.

¿Cómo  logró instituirla mundialmente?

El amigo es un distintivo que uno usa en la frente. El día me parecía que era una cualidad, una virtud y una condición que valía la pena exaltar. Sobre todo en un calendario como el nuestro que estaba lleno de héroes de los que no conocemos sus actos heroicos.

El alunizaje era un homenaje a la especie humana y la mejor manera de homenajearla era creando el Día del Amigo.

Esa noche, la del 20 de julio del 69, estábamos acostados porque el alunizado se hizo a las 23.50 hora argentina. Y el correo me saco la médula, no se imagina lo que es mandar 1000 cartas al mundo en esa época, lo que salía la tarifa postal.

¿Esperaba tanta adhesión a esas cartas?

Era gente que me había recibido en sus cátedras, en sus hogares. Algunos me dieron cama y comida, y decime si alguien que te da eso no merece ser tu amigo.

¿Qué es la amistad?

Amistad es lo genérico, es un sustantivo. En cambio, amigo es un adjetivo calificativo. Y eso ya es difícil de protagonizar. Muchos dicen mi hijo es mi mejor amigo, cuando me dicen eso me doy cuenta que no saben lo que es la amistad.

A mí me preocuparon siempre las cuestiones metafísicas, para mí la vida no es esta vulgaridad que nos rodea, la vida tiene otros objetivos. Sé que estamos ante un tremendo enigma cada día más endeble y cuando avanza el salvajismo desaparece la virtud, la decencia y crece el oportunismo.

Me di cuenta que la amistad es una herramienta útil e idónea para mejorar la vida y la salud, porque aquellos que no tienen amigos se enferman indefectiblemente, yo a mis alumnos como docente les creaba el grato veneno de generar vínculos afectivos.

Muchas veces me preguntaba y cuantos amigos debe tener una persona, 10,20,30,40. No podés tener mil amigos porque al amigo hay que cuidarlo.

¿Está patentada está fecha?

-El Día del Amigo para mí no fue estratégico, a mí nadie me pagó nada, siempre lo regalé y ahora lo he donado con patente. Tuve que registrarlo por los peligros obvios ya que algunas empresas se apropiaban del Día del Amigo. Entonces yo tuve que citarlos judicialmente para que me explicaran de donde ellos eran los creativos de una fecha que se llama como la mía, que es una marca registrada.

A mí lo que me interesa no es que digan que inventé el Día del Amigo, nunca me hice propaganda. Los premios que tengo no son por propaganda sino porque el mundo me descubrió y ahora a mí no me interesa aparecer como el promotor de una fecha comercial.

¿Lo que hizo con el Día del Amigo tuvo que ver con la nominación al Nobel de la Paz?

-Yo siempre trabajé para la pacificación y en los tantos viajes siempre estuve del lado de los ideales pacifistas. Y no fui a hacer turismo sino a estudiar con grandes pensadores y filósofos. Y por otra parte fui a predicar mis ideas espirituales que no son de orientación política ni social – si es que la palabra social no fuese tan grande-. Yo soy un sociólogo, pero me han dado tantos títulos.

¿Cuál es la experiencia más linda que le regaló el haber creado esta fecha?

Que a veces me da miedo morirme porque voy a perder el recuerdo de tantas cosas hermosas que la vida me dio.

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