“Los perros con sus carritos le ganan años a la vida”

En el Día del Animal, El Sur también existe dialogó con Rosana Colodio, Directora de la escuela santafesina que fabrica carritos ortopédicos para perros con discapacidad. Conocé esta emotiva historia de amor.

Estudiantes de la Escuela Técnica N° 647 Dr. Pedro Lucas Funes, que nació debajo del canto de la tribuna de Colón de Santa Fe, hoy fabrican carritos ortopédicos para perros con discapacidad mejorando su calidad de vida.

En Centenario, un barrio humilde de la provincia del litoral, todos los días ponen su ingenio y conocimiento al servicio del otro en un gesto altruista. que en tiempos donde se polemiza sobre la calidad de la educación pública no hace más que demostrar que cuando se forman buenos grupos de trabajo basados en la solidaridad y el compañerismo todo es posible.

Rosana Colodio, Directora del establecimiento e impulsora de la iniciativa, bien sabe de estimular el potencial de sus alumnos para que crean en sus condiciones mejorando así su autoestima. al tiempo que favorecen las condiciones de vida del prójimo en este caso los animales o “los sin voz” como ella los llama.

De muy joven llegó a la dirección de la institución y procuró a cada paso, no sólo transmitir conocimiento sino hacerlo con el fin de trascender para que sus chicos la recuerden además por su calidad humana y los valores inculcados.

Practicar la empatía es un desafío en épocas de inmediatez, donde el tiempo todo lo devora y el de al lado pasa a veces desapercibido con el consecuente daño que deviene de la ignorancia al otro que en definitiva es la propia hacia uno mismo.

“Levántate y anda” le dijo a Cristo a Lázaro quien no podía ver y el milagro ocurrió, del mismo modo que sucede todos los días con los perros que prueban los carritos y alargan su vida cuando antes estaban condenados a la eutanasia.

Hoy más de 700 animales se desplazan sin dificultades apoyados sobre una estructura de caño transportados sobre las ruedas de un vejo chango en desuso gracias a los chicos de la 647, quienes hasta trabajan fuera de la jornada escolar con el único propósito de hacer un bien: tan sencillo y tan profundo como eso.

El Sur también existe en el Día del Animal -en una emotiva charla- conversó con la directora Rosana Colodio sobre el proyecto que ya lleva 7 años latiendo y palpitando en el corazón de la 647.

 

 

¿Cómo surge el Proyecto Lázaro?

Nació por un pedido de un proteccionista de la provincia del Chaco, que además era periodista y que cuidaba a 2000 animales. Nos pedía cuatro carritos para perros discapacitados porque los que había en el mercado eran muy costosos. A través del Facebook nos contactamos y le pedimos las medidas del animal. A partir de allí con los chicos comenzamos a dibujar y discutir el armado del carrito. En principio el proyecto terminaba ahí, de hecho, ni siquiera tenía nombre, el objetico era simplemente ayudar a esta persona. Cuando estábamos preparando para mandarlos al Chaco, viene el diario de la zona a sacar fotos de nuestra radio escolar y ahí toman contacto con Lázaro –del que hasta allí desconocían-. Así fue que se popularizó la idea y de ahí no paramos de hacer carritos. Tenemos más de 10 pedidos por semana de todo el país. Esto es para nosotros muy gratificante”

¿Porque Lázaro?

Los chicos propusieron ponerle Proyecto Lázaro por lo bíblico ya que significa levántate y anda. Los chicos participan solidariamente sin nada a cambio y desde el corazón.

Contame acerca del contexto y el barrio en donde se encuentra la escuela

La escuela está en el barrio Centenario, un barrio muy popular de Santa Fe donde está el club Colon. Los chicos vienen con una carga de problemas que traen de la casa. Tratamos de encausarlos para que puedan salir de esa situación y que puedan ver que a través del conocimiento y la solidaridad todo es posible.

La escuela tiene una población de 350 chicos y tres especialidades: Técnico en Gestión, Electrónica e informática. Acá pueden desarrollar muchos aprendizajes.

Estos chicos me llegaron al corazón. Están acostumbrados al palo y cuando le hablas con cariño los desestabilizas y ahí te responden, más cuando les mostrás una salida.

¿Quién es Zafiro?

Zafiro es la estrella de Lázaro, es una perra que atropellaron hace 8 años y los chicos le hicieron un carrito con lo que había a mano, en este caso con caños de agua y ella todavía anda con eso. Zafiro tiene tatos accesorios que algunos animales le tienen miedo (se ríe)

Es más, con el tiempo quisieron hacerle un carro sofisticado con otros materiales para llevarla a una presentación y ella no quiso saber nada.

¿Qué sienten los chicos por el proyecto y como ayudan quienes trabajan en otras áreas de la escuela?

Los chicos se ponen contentos de venir a hacer los carritos, hasta han llegado a trabajar los días sábados. Si uno les da herramientas, un grupo que los contenga y les da amor que los haga sentir lo que son, ellos pueden hacer cualquier cosa. Además, defienden y cuidan la escuela, y eso para el equipo de docente es un valor enorme. Hay un gran equipo docente detrás de esto. Un perro ensucia y la portera viene y limpia no tiene problemas. El secretario hasta atiende pedidos de Lázaro más allá de sus obligaciones, sin quejarse. Todos colaboran.

Los chicos sienten que no solo hacen algo solidario, sino que aprenden a trabajar con herramientas socializando además con sus compañeros y formando lindos grupos.

¿Los chicos que terminan la escuela continúan con Lázaro?

Algunos chicos de sexto año que egresan vuelven para colaborar. Por surte algunos que han salido de la escuela tienen trabajo. Tenemos incluso chicos que han seguido veterinaria. Ellos no se quieren deprender de la escuela quieren seguir viviendo esto. Nos da orgullo esa pertenencia que tienen hacia la escuela.

¿Contame algunas historias de perros que se fueron caminando con sus carritos?

Hay muchísimas historias. El primero que vino recuerdo fue Tom, le pusimos el carro salió corriendo y se fue al árbol y se hizo pis encima porque pensaban que podía levantar la pata para caminar. También recuerdo a Gasparin que ya falleció y fue un gran dolor para su dueña ya que ella era proteccionista. Gasparin fue muy feliz cuando tuvo el carrito. Después tenemos otro perrito que era de unos ancianos y el dueño se enfermó de cáncer y falleció. Cuando le quedaba poco tiempo de vida nos donaron una heladera de dos puertas para la escuela en señal de gratitud porque fueron muy feliz con ese animal. Otra es Rita que los chicos le decían apoya las patas y al poco tiempo la perra camino. Tuvimos también animales con moquillo que los ayudamos con el proyecto a mejorar su vida. En fin, hay infinidad de casos y anécdotas para contar.

¿Qué cambio a para los animales a partir de Lázaro?

Los veterinarios antes a dueños de los perros que tenían alguna discapacidad les aconsejaban la eutanasia, es decir matarlos. Ahora con esto tienen otra calidad de vida y eso lo notamos. Porque los perros con sus carritos le ganan años a la vida y una vez que los prueban no tienen noción de su discapacidad.

Acá incluso a los perros ciegos le hicimos un sistema para que no choquen y además una vez que el animal se va con el carrito llamamos al dueño de la mascota para saber cómo sigue la adaptación y si necesita una revisión técnica.

¿Qué necesitan para que el proyecto siga siendo sustentable?

Necesitamos ruedas que los que más nos cuesta porque algunos hierros nos donan. De todos modos, todo es bienvenido.

Los carros no se cobran, solo se pide una donación por los materiales, si la gente no tiene dinero se lo lleva igual. No tienen un valor.

¿Qué dejó Lázaro para la escuela?

La importancia de que la solidaridad nunca deje de atravesarla.

 

Daniel Bornetto/ El Sur también existe

error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow by Email
Facebook
Facebook
Twitter