“Los Juegos son un sueño estamos trabajando en eso”

Nadia Riquelme  -medallista de oro panamericana- previo a su participación en el Mundial a disputarse en España, revive –en exclusiva con El Sur también existe- sus sensaciones tras el logro en Lima, analiza presente de su deporte y  revela su ilusión olímpica.

Pasado un tiempo tras la obtención de la medalla  y al revivir  lo sucedido  ¿Qué nuevos detalles recuperas de ese día?  

Después de tanto contar lo que fue la carrera y estar en el podio, mirás para atrás y empiezan a venir  los recuerdos  tanto de la felicidad por triunfos anteriores como también  los de esas veces que no me fue  bien.  Ahora empiezo a valorar y siento que todo ello me sirvió. Luego aparecen las personas que cotidianamente están al lado tuyo  y te das cuenta cuanto te valoran, no sé si será que estoy más sensible pero aprecio cada momento vivido.

¿Qué imágenes  integrarían el film del logro?

Corrimos ese fin de semana, ambos días fueron diferentes: Ese sábado fui relajada a competir buscando la mejor performance, ahora aquél domingo puedo asegurar que mis carreras (semi y final) empezaron durante la noche previa. Me resultó inevitable no soñar con la pista aunque intente no pensar. Ese domingo me levanté tranquila y a la vez intentando  calmarme porque este deporte tiene mucho de concentración. Hay que estar en control constantemente y eso es algo que vengo trabajando con mi psicóloga. Es –realmente-muy finito el punto en el que estas tranquila y de repente empezás a sentirte ansiosa. Mientras entraba en calor en la semifinal estaba muy focalizada en que tenía que llegar sí o sí a la final, me estaba adelantando mucho y eso se vio reflejado porque mi tiempo en semi no fue bueno.  A la final fui pensando en positivo, dando gracias por estar ahí, por lo cual  lo único que me propuse fue divertirme y disfrutar mi bajada final.

¿Y qué sensaciones te dejó- puntualmente- la final?

Fue muy loco porque mientras entraba en calor, en lo único que me enfoque fue en pasarla bien, porque esa sensación sobre cómo te va hace que esos momento sean difíciles. Entonces fue decir “Dale basta mente en blanco, enfócate” y puse en práctica un ejercicio que me había dado mi psicóloga. Fue muy importante poder plasmar -en ese momento- lo que habíamos trabajado, puedo asegurar que mientras iba pasando cada puerta no pensaba en nada, sólo buscaba cumplir con el plan que teníamos. Tras el top final estaba feliz, segurísima que había bajado bien y que había hecho una final limpia.  Baje sonriendo, no pude ver mi tiempo y en eso veo a  mi entrenador y al jefe de equipo que venían corriendo por la orilla con los brazos en alto diciéndome que habíamos logrado una medalla.

La transmisión te anunció como medalla de bronce y a los pocos minutos supiste que eras plata ¿Cómo te enteraste? (Omira Estacia -de Brasil quien había ocupado el segundo lugar- fue  penalizada y culminó sexta)

Al terminar y al momento de las revisiones de seguridad post carrera sabía que éramos medalla de bronce. Luego  me fui a poner el uniforme porque si o si debía tenerlo para el podio. Llegué, al costado había un vallado con unas sillas acomodadas, me senté donde decía tercer puesto, ahí estaba la competidora de EEUU que por ser primera se sentó en el medio, vino la chica de México con una persona de la organización, me dice “No lo puedo creer, todo lo que llore”  y me pide que me siente donde estaba el 2 porque habían penalizado a la competidora de Brasil. Fui cayendo de a poquito, la medalla cambió de color ¿qué pasó? Más tarde me contaron que por dicha penalización, ella había quedado sexta.  

¿Cuándo fue la primera vez que soñaste con ese momento?

Yo me quede afuera de los Juegos de Toronto, así que -desde entonces-comencé a  pensar  inconscientemente en Lima y empezó a convertirse en un hecho el año pasado cuando quede primera en el Selectivo que definía el equipo  y cada vez fue más real, en el medio tuve el Campeonato Panamericano pero la verdad que lo soñé siempre y  en este sentido estos Juegos fueron perfectos  porque fui disfrute y encima  me traje una medalla.

¿Cómo nace tu vínculo con el deporte?

Mis comienzos fueron particulares porque arranqué de grande, a los 20 años conocí a quien es mi pareja -que en este momento es mi entrenador- y empecé a remar con él. Al  principio me metía al lago cuando estaba planchado porque le tenía pánico al agua. Había sufrido un trauma de chica  -casi me ahogo- por lo cual me daba mucho miedo meterme al agua. Aunque, de a poquito, me iba metiendo cada vez más y era más largo el tiempo en el que remaba. En un momento me puse como objetivo correr el Tetra, fue en el 2008 y entonces empecé a entrenar más y comencé a meterme al agua: con viento, con olas, con lluvias.

¿Qué te llevó a no bajarte más del bote?

La verdad que optar por sólo remar representó tomar una decisión grande: yo después de ese Tetra había empezado a hacer boxeo. Llegue a un punto en el que nivel era bastante exigente para los dos y se me torno imposible a nivel físico continuar con ambos. Mi entrenador de boxeo  por un lado me decía  “tenés que empezar a pelear para federarte” y a la vez Flavio (Fantini, su pareja y entrenador) me decía empecemos a hablar, por lo cual tuve que decidir y opte por el canotaje. Desde ese momento empecé a afrontar un montón de cosas nuevas referidas con el agua, tuve que ir venciendo miedos y eso creo que fue lo que más me atrajo porque el canotaje era una lucha continua conmigo misma.

¿Por qué optaste por el slalom?

No tengo una respuesta certera sobre porque lo elegí, sólo sé que lo hice porque me gustan los desafíos y además porque jamás lo había practicado. Fue un continuo aprendizaje, años probando botes, porque desde que empecé todo ha ido evolucionando. Hay un montón de cosas a las que me tuve ir adaptando porque no es que subís a un bote y salís remando, lleva un proceso de reconocimiento y de adaptación, cuando uno compite tenés que ser uno con el bote.

¿Cómo evaluás el apoyo a la disciplina?  

Acá en San Martin es un tema complejo porque en realidad no hay apoyo. Es bastante difícil como atleta poder desempeñarte. Desde que empecé a competir  fue todo a pulmón, pagando viajes, bote, palas, ropa específica.  Todo en este deporte proviene de Europa, por lo cual cada vez que tenemos que renovarnos debemos pensar en euros y es un dineral que con mucho esfuerzo vamos juntando. Por otra parte, al ir compitiendo vas logrando resultados que te posibilitan  luchar para conseguir una beca tanto a nivel nacional como provincial pero estos apoyos dependen de tus logros y por ejemplo el ENARD exige la obtención de medallas, lo cual representa un nivel bastante alto. Personalmente me ha tocado acompañar a Flavio (Fantini)  en su  tarea en la Escuela al frente de los más jóvenes y  se nos ha hecho difícil conseguir las autorizaciones correspondientes para remar en el lago, como nos exige Parques, para ir al Quilquihue teniendo que pedir autorización a Recursos Hídricos y esto requiere dedicarle tiempo a trámites que te estresan porque empezás y siempre te falta algo, te imponen las leyes pero ninguno te respalda o te facilita el camino.

¿Crees que los resultados pueden incidir positivamente o crees que es necesario una decisión política o la combinación de ambas situaciones?

Un poco y poco porque acá en San Martin no todo depende del municipio, sino que también depende de Parques, de Recursos Hídricos la venimos remando mucho y tenemos que lograr plasmar esto. Mi objetivo es que este logro nos ayude para darle forma a una estructura que nos permita  funcionar bien, poder desarrollar la escuela  y ver todo lo que podemos llegar a conseguir si tenemos  un montón de nenes remando. Hemos logrado medallas en los Evita, en los Nacionales. Ellos son el futuro, el semillero, esto no se puede caer conmigo.

¿Cómo sigue tu año, qué lugar ocupa Tokio 2020 en tu planificación?

Me voy al Mundial de España a fines de este mes. En noviembre voy  al Sudamericano que será en Aluminé y después ya se viene otro objetivo planteado que es la Continental que será  donde se defina la plaza para Tokio.  Los Juegos son un sueño estamos trabajando en eso, pero no sé si están dentro de planes si miro los resultados. Ahora el Mundial es clasificatorio olímpico pero allí van a estar los mejores, vamos a ver que sale. Para poder participar de la Continental tengo que ir si o si al Mundial por lo cual sigo entrenando con ese objetivo. El sueño esta pero siempre pensando en hacer un ciclo olímpico más, de cara al 2024. Tokio esta de camino iremos viendo los resultados previos. En el Mundial vamos a ver con que nos encontramos, ahí es donde se empieza a definir toda la cuestión olímpica.

Marcela Díaz/El Sur tambien existe

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