“La pesca con devolución mantiene el recurso natural y fomenta el turismo”

En el Día del Pescador Deportivo entrevistamos a Ricardo Jurgensen, ex presidente del Club de Pescadores, primero de Argentina y Sudamerica.

Un brazo se extiende 50 metros sobre el río hasta chocar con las aguas, elegante invita a la retina a descubrirlo y tienta a los cuerpos a vivir la sensación de situarse en el centro neurálgico de la Ciudad de Buenos Aires, pero lejos del ruido de bocinas que distraen.

Un edificio de tejas rojas devenido en museo se ha convertido con el paso del tiempo en un emblema porteño, el lugar elegido por fanáticos de la pesca quienes en comunión con las aguas turbias del Río de la Plata logran conectar en tiempos de inconexión.

Y allí va a la caña a buscar el destino en el río, a disfrutar de una jornada de pesca deportiva mientras increíblemente el sonido de las aguas golpeteando los pilares del muelle logran imponerse al ruido ensordecedor de las turbinas de avión que luego de un largo periplo apoya su humanidad sobre la pista del Aeropuerto Jorge Newbery.

Todo transcurre en el Club de Pescadores, el primero de Argentina y Sudamerica, inaugurado un 3 de agosto de 1903 y que justamente hoy cumple 114 años de vida dando además origen al Día del Pescador Deportivo.

Ricardo Jurgensen, ex presidente de la institución, conoce como nadie la génesis de la historia.

 “Todo comenzó en el muelle de la carbonera francesa cuando los socios se juntaron y decidieron fundar el Club de Pescadores, ese muelle fue arrasado por una sudestada ya que que era muy precario y no reunía las condiciones de seguridad necesarias”.

“A fines del 20’ el gobierno otorga un permiso precario para comenzar con su construcción en la Escollera Norte  -donde hoy se erige-. Algunos se oponían porque temían que una nueva sudestada destruya todo, sin embargo un 70 % voto a favor”

“Primero se hizo el muelle que inicialmente tenía 100 metros de largo y con la llegada del aeropuerto fue recortado. Luego en el 30’ se construiría la plataforma del edificio cuya inauguración fue el 16 de enero del 37 porque el presidente tenía el día disponible. En aquel entonces la costanera era de tierra, llegar era una odisea”.

“El edificio no fue modificado excepto la terraza que da al río, donde se construyó el restaurante que lamentablemente no respeta la arquitectura del edificio”.

Pesca deportiva

La pesca indiscriminada afectó la reproducción de algunas especies que se encuentran en peligro de extinción, de allí importancia de la pesca deportiva con devolución para preservar el recurso natural.

“En el río se pesca dorado, carpa, boga, bagre, y pejerrey que son las especies dominantes. Lo que ya es difícil de sacar es un surubí porque no hubo políticas conservacionistas. La pesca indiscriminada trajo una disminución. Si vos sacas más de los peces que nacen llega un momento que se extingue la especie. Había pescadores que sacaban especies de gran porte y en cantidad. Los dorados ante tenían entre 20 y 50 kg, hoy sacas uno de 15 y son monstruos”.

“Nosotros practicamos la pesca y devolución que en el sur se practica con la trucha. Es necesario para mantener el recurso natural que fomenta el turismo y es importante para la economía de los lugareños”.

Visitas ilustres

La entidad tiene la particularidad de que los presidentes -una vez asumido el cargo- inmediatamente se convierten en socios honorarios, por ende quienes ocuparon el sillón de Rivadavia disponen de una credencial. Pero no sólo políticos han pasado por las instalaciones del club sino además infinidad de personajes ilustres de nuestra cultura, tal es el caso de Carlos Gardel, Razano, Borda, Pepe Iglesias (el Zorro), Hugo del Carril, María Kodama, Tato Bores, Lito Nebbia y muchos otros.

Aunque una de las de las tantas visitas destacadas aun es recordada por Ricardo Jurgensen como una instantánea sacada haces segundos.

“Un día vino al club Anthony Quinn y en la entrada no lo dejaban pasar porque no tenía la credencial, hasta que justo pasó un socio que se dio cuenta quien era y lo hizo ingresar. Una vez adentro, después de compartir una hermosa jornada, nos dejó un mensaje en el libro de firmas que decía “me da un gran gusto de estar en compañía de socios tan famosos, firmado Anthony Quinn, un humilde actor”.

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