La legendaria revista El Gráfico cumple su centenario

Un día como hoy de 1919 se editó el primer número de este clásico del deporte argentino que aún late en el corazón de los nostálgicos.

Cuenta la leyenda que los jugadores de aquellos primeros años  podían considerar que habían “llegado” sólo al verse en su tapa. Esas bellísimas portadas de los comienzos,esos jugadores que posaban elegantemente con porte de crack con sus casacas estilo camisa.

Todo amante del deporte enloqueció y aún alucina cuando llega a sus  manos, algún viejo ejemplar. La legendaria revista El Gráfico hoy cumple 98 años de su primera edición  y sus páginas atesoran la historia del deporte argentino.

Las grandes tardes del futbol,  los triunfos de tantas otras disciplinas estaban en el centro de la escena porque habían salido en la portada de El Gráfico.

Grandes plumas podían transportarte (imposible destacar alguna sin ser injustos)  y permitirte sentir a través de sus crónicas, que jugabas el partido. Esas mismas plumas desde la crítica instalaban las polémicas  que ganaban terreno en los bares y en los domingos  en los que la Spika y el PRODE  amenizaban cada  reunión familiar de todo futbolero que se precie de tal.

La era moderna trajo  a su portada: el Mundial 86, los penales de Goyco , los logros de las Leonas, del Basquet entre tantos hitos deportivos.

Secciones como  el 100×100  en donde los grandes protagonistas revelaron cientos de vivencias tan trascendentes como desconocidas.  La página central con las fichas de cada partido con sus correspondientes incidencias  y  los puntajes  ¿Qué curiosidad siempre ver  cuál había sido la figura para la revista?

Las encuestas de fin de temporada, la mejor información ante cada libro de pases. Tapas que hicieron historia. La tapa negra. Todo allí.

La revista  EL GRÄFICO editó su primer número hace 98 años, pasó por muchas etapas, marcó el gusto popular de muchas generaciones y algunos cumplimos el sueño de estar ahí.

Cuando me imaginé periodista mi anhelo  fue algún día pasar por allí, el destino así lo quiso y aunque la experiencia fue algo más breve de lo deseado (Fui parte de los despedidos de aquel 2002 en el que se produjo la venta de la publicación) la atesoro para siempre porque decididamente  me formó.

Fue literalmente salir a la cancha y descubrir que todo lo aprendido en la facultad se resumía  a la siempre difícil situación de la página en blanco. Y sentirte  ante el editor y ante cada cierre, como un goleador cara a cara con el arquero ante la posibilidad de hacer el gol de tu vida o de recibir el abucheo que te marque para siempre. Y ahí todo entra en juego, la historia familiar, el recuerdo de mi abuelo que pasó por sus páginas  cuando ellas  reflejaron sus prácticas de remo.  Los mentados domingos  con la transmisión futbolera y el clásico contacto de Victor Hugo Morales  con alguno de los redactores anticipando los  contenidos de la próxima edición. Aguantar esas mil horas hasta el martes, para tener nuevamente el ejemplar en tus manos  y coleccionarlos.

Porque si amas al deporte, amarás por siempre a El Gráfico.

Las paradojas del destino me enfrentaron a mi primera pantalla en blanco con el desafío de encontrar a quien tras errar un penal consagró a mi equipo a jugar el Ascenso.  Por suerte todo evolucionó y es común revelar la camiseta que queremos. Me dí el gustazo de entrevistar a Eduardo Emilio Delgado y que me cuente lo que representó aquella tarde de agosto del 81 cuando San Lorenzo se constituía como el primer grande en descender. Y si de gustos  hablo atesoro una entrañable charla con José Francisco Sanfilippo que sufrió los recortes de la edición pero que entera permanece en mí,por la eternidad.

Mi estadía allí me permitió vivir  como grandes hitos futboleros la caída de Boca ante el Schalke 04  en Tokio y la consagración de Racing la tarde del gol de Gabriel Loeschbor. Asimismo -fuera del deporte-  en su redacción viví  la caída de la Torres Gemelas y los desoladores 19 y 20 de diciembre de aquel 2001. Donde sus  virtuosos  reporteros gráficos,  salieron a retratar con su arte y sensibilidad acontecimientos que distaban su quehacer cotidiano pero que sin embargo los hicieron lucir otra vez.

Los deportistas también la sintieron parte de sus historias, los premios Olimpia de aquel 2002 los encontró portando los carteles que rezaban “No a los despidos” en apoyo a los trabajadores .

Insisto El Gráfico atravesó la vida de todos quienes amamos el deporte. Feliz Cumple. Gracias.

Por Marcela Díaz/El Sur también existe

error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow by Email
Facebook
Facebook
Twitter