“La improvisación nos vuelve al juego, al primer fuego del teatro y allí nos reencontramos“

Entrevista con Osqui Guzmán, actor y director.

En el marco de la 17ma Edición del Festival Estival de Teatro, el artista llega a San Martín de los Andes para compartir en un Seminario, los secretos del mágico mundo de la Improvisación y así también para brindar una función de su reconocida obra “El Bululú, Antología Endiablada” (este martes. a las 22.30 horas, en el Centro Cultural Cotesma)

Iniciando un 2018, que lo encontrará instalado en Buenos Aires donde durante el primer semestre –en el teatro San Martín- se pondrá en la piel de Próspero, en La Tempestad, de William Shakespeare dirigido por la inglesa Penny Cherns (especialista en el autor) y que lo llevará –luego- durante la segunda mitad del año a actuar y dirigir una puesta de la obra Enobarbo, de Alejandro Acobino.

A horas, de su arribo a nuestra ciudad, El Sur también existe conversó con Osqui Guzmán  para conocer sus expectativas -de cara a su participación en el Festival- reflexionar sobre teatro y a través de su experiencia –como referente de la disciplina-descubrir el universo que –en sí mismo-representa el arte de improvisar.

¿Cuáles son las propuestas que traes al Festival Estival de Teatro?

En primer lugar, nos invitaron a realizar una función  de “El Bululú. Antología Endiablada”  un deseo mutuo dado que hace mucho que queremos llegar a este Festival, del cual nos hablaron tan bien siempre. En segundo lugar  estaremos  dando un Seminario de Improvisación Teatral que durará tres días. Estamos felices de participar.

¿Qué representa para vos llevar tu arte a localidades más pequeñas donde el acceso a la cultura –tal vez- no se da del mismo modo que en las  grandes ciudades?

Para nosotros es muy importante viajar con la obra, poder ir a lugares alejados de Buenos Aires contactarnos con nuestro país, con lo  que llamamos Patria. Esta  palabra sobre todo en el  Sur -cada vez que fuimos allí – se empezó a dibujar de manera más contundente: En la gente, sus acciones, sus sueños, en cómo viven y que nos cuentan. Nuestro país es gigante, a veces, no tenemos dimensión de lo grande que es. Es un  placer compartir lo que hacemos y sobre  todo “El Bululú” que -en síntesis- es un actor viajero que hace todos los personajes de una obra y que va de pueblo en pueblo. Creo que llevar la obra –por distintos lugares- completa  un poco el sentido de la misma y  ayuda al espectador a comprender el  valor de hacer teatro y  de contar con dichos espacios.

¿Cómo es el encuentro con otros artistas en el marco de un seminario?

Eso es más que maravilloso,  no sólo por la posibilidad de encontrarte con artistas que –de manera espontánea- exponen en un taller de 3 días toda la producción de sus vidas -porque esto es justamente improvisación y nosotros los llevamos a ese lugar- sino porque también empezamos a repensar y redescubrir al teatro desde el lugar que lo hacemos.

Y en ese contexto de reflexión ¿Que respuestas brinda y que interrogantes plantea una disciplina como la improvisación?

Siempre decimos que ella saca lo mejor que tenemos en nuestro vínculo con el teatro y las vivencias que nos unen con él pero siempre dentro del lugar que corresponde, porque el teatro  debe ser del lugar de donde es y -no por ser localistas sino por una cuestión de identidad- debe poder hablar del lugar al que pertenece. Muchas veces -alrededor del país- nos ha tocado discutir ¿Qué tipo de teatro se hace? Sí es una copia del que se hace en Buenos Aires  y –a  su vez –si allá  hay copias del teatro europeo, cuando en realidad tenemos que intentar representar más que nunca el lugar donde vivimos para que la gente pueda ver en el teatro que le pertenece el sentido de su propia existencia.

 

 

Y estos conceptos  ¿Cómo se reflejan en tu obra?  

Cuando escuche” El Bululú” de José María Vilches, el en un momento decía “El pueblo necesita un teatro propio que le represente el drama de su propia existencia incluso  interpretado por actores propios”  y esa frase viene al caso citarla ya que este pensamiento da cuenta del nacimiento del Circo Criollo y del Teatro del Rio de La Plata. El Bululú se encarna en el lugar de donde es y nace y eso no es en Buenos Aires. “El Bululú. Antología Endiablada” -que no es el de Vilches sino el que hacemos nosotros- habla no solo de traer  a la memoria ese espectáculo en el que el actor español habla de la Madre Patria y la Patria Cultural sino también hace un homenaje a mis padres porque el espectáculo cuenta cómo yo me hice actor  y cómo conocí a Vilches, al acceder al material porque a él nunca lo vi.

¿Qué te motivo a elegir este camino de la actuación? 

Mis padres eran bolivianos, mi mamá es de Potosí, mi papá era de Oruro y siempre hubo en mi casa una relación muy fuerte, muy contundente con el lugar al que uno pertenece. Mi madre siempre dijo “Yo amo a mi país, yo amo  a mi Patria de la misma manera que vos tenés que amar a la tuya”  Y yo  amo  a mi país y a mi tierra. Cada lugar al que voy a hacer teatro siento que es mío y de la gente que “comuna” esa noche en la obra. Creo que ahí aramos una tierra que nos pertenece a todos y eso que aramos no es otra cosa que la identidad.

¿Cómo nace tu vínculo  con la improvisación y cuánto representa ella en tu búsqueda artística?

Empecé a hacer improvisación en cuarto año del Conservatorio Nacional  de Arte Dramático, en el año 93. Allí conozco la técnica y  arranco con los “match”, luego  formé un grupo que se llamó Sucesos Argentinos – en el no hacíamos match simplemente improvisábamos. Participé de un Mundial de Impro representando a Argentina en Lille, Francia. Más tarde  como actor y director formé el grupo Que Rompimos con el que estuvimos 10 años trabajando y al día de hoy tenemos una función para marzo.  Estamos involucrados en la improvisación porque esta disciplina nos pone en los zapatos del actor que somos.

Y al momento de pensar en ese actor ¿Qué factores inciden?

Uno se presta a imágenes y condicionamientos externos que – a veces- nos alejan -un poco- de ese actor que somos y estar cerca de él nos permite encontrar sentido a nuestra propia existencia como artistas porque lo que tenemos para decir como tales solo nosotros podemos decirlo. La máquina de producción nos hace creer que hay que ser de una determinada manera como actor: hay que ser realista o cómico y “poner caras” pero en realidad lo que tenemos para hacer y decir es un camino de descubrimiento por el cual elegimos hacer teatro  y en este trayecto uno se va perdiendo porque  los sistemas nos van condicionando. La improvisación nos vuelve al juego, al primer fuego del teatro y allí nos reencontramos, de eso se trata de jugar como los más sabios entre los humanos, los niños.

Desde esta perspectiva lúdica ¿Qué puede encontrar una persona que se aproxima por primera vez a la improvisación?

En esta disciplina nada está pensado previamente, todo surge en el momento. Con Leticia González De Lellis ( Actriz-directora,  juntos darán el Seminario) trabajamos con esta técnica, en la que a través de ejercicios de teatro vamos reflexionando sobre esto porque justamente hacer teatro improvisado es generar una historia en común que le pertenece a todos y entrenarse para eso lleva a chocarse con un montón de cosas que traemos de antemano. Uno – desde el vamos-  tiene entrenado el NO, negar ideas que se nos vienen a la cabeza: porque no deben ser buenas, porque otro seguramente aportará otra idea mejor y vamos con la el otro, porque así nos educaron.  Por las enseñanzas que uno recibe bloquea un montón de sectores de su cabeza y su cuerpo, de sus sentimientos, de su parte reflexiva, para evitar no salir lastimado  y así perdemos ese lugar de vulnerabilidad que el teatro necesita de un artista, como alguien que dice y hace lo que piensa. Entonces entrenamos a la gente para que se exponga y vaya hacia ese lugar generando el si creativo y empezando a comprender y a transitar la aceptación de la propuesta del otro.

¿Cómo se busca ese “sí” y qué puede brindarle a una persona encontrarlo?

En principio ese SI es un estado creativo, porque es el comienzo de todo. Desde el nacimiento uno dice si y sale a ese lugar desconocido y se aleja de esa zona de confort que representa la panza y al nacer, los pulmones se llenan de aire para fortalecerse y así combatir a este mundo al que uno llega tan abismal, porque está lleno de gigantes. Y uno dice si y el cuerpo y la naturaleza dicen “Si, quiero vivir” constantemente. Queremos estar y  ser, entonces el entrenamiento simple de esa palabra dentro del teatro nos acerca a un espacio mucho más amplio de  reflexión que es la aceptación que tiene que ver con reconocer lo que uno trae. Aquello que  uno es y esas ideas que son propias y que muchas veces no llevamos a cabo porque decimos ¿A quién puede importarle?  Y sin embargo son vitales para el surgimiento del teatro nuevo y para el resurgimiento del teatro en todas sus épocas.

¿Cómo podés definir ese proceso de aceptación? ¿Qué representa el mismo?

Ese “si” de creación, en el teatro se transforma en aceptación, ahí –naturalmente- se genera lo que en otros lugares llaman conflicto pero nosotros no avanzamos hacia el teatro por allí. Aceptar implica  recibir lo que trae el otro ponerlo en evidencia, en juego  y en comprobación con lo que yo traigo. De este modo, de su mundo y mi mundo surgirá un tercer mundo que no le pertenece a ninguno de los dos y sin embargo es tan vasto y tan concreto como sólo el teatro lo puede exponer. El surgimiento de este mundo mágico y lo que allí acontece nos hace ver que teatro no le pertenece a nadie, que es algo que sucede entre los espectadores y los artistas. Reconocerte como un artista de teatro requiere comprender que sos  parte de un movimiento que el pueblo necesita porque  en el teatro escucha lo que no quiere oír  y ve lo que no quiere ver. Allí se habla de lo que están callando y nos reímos de aquello que en la vida nos parece horroroso. La improvisación no es comedia o humor es reír por lo espontaneo y así como nos reímos cuando estamos en la montaña rusa y gritamos lo hacemos en la improvisación porque nos da vértigo.

Marcela Diaz/El Sur también existe 

 

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