«La Bibliodera es la semilla de una biblioteca popular»

Así lo manifestó Marcela Blanco, una de las impulsoras del proyecto Biblioderas. El mismo consta de la instalación de heladeras en la vía pública con clásicos de la literatura en su interior. También habrá abrigo y alimentos para quien lo necesite. «La blbiodera es un lugar de encuentro solidario», destacó.

Una heladera como metáfora de inclusión, de acceso a los bienes culturales tantas veces vedados a los sectores populares. Un espacio hermético que encierra sueños en forma de libros estimulando la imaginación. Pasarán los autos y colectivos y ella permanecerá allí imperturbable como el anticipo de un sueño mayor al que la comunidad de Junín de los Andes aspira. El de tener una nueva biblioteca que sirva de alimento cultural y espiritual para los barrios periféricos.

«La lectura es como agua bendita para nuestro cerebro, es alimento a nuestras mentes y almas» dirá Marcela Blanco al El Sur también existe, en el inicio de la charla, con el mismo empuje con el que el viento del sur parece quebrar una tarde de invierno.

«Para mi la Bibliodera es una semilla que ponemos de una biblioteca popular. Es una victoria para la democracia porque un pueblo que lee es un pueblo que no va a ser fácilmente derrotado. La consideramos como un lugar de encuentro solidario», agregará más tarde.

La bautizaron Bibliodera, una especie de estantería adaptada a los compartimentos del espacio estanco que ofrece el aparato. De cierre hermético impedirá que las condiciones climáticas dañen el material de lectura que habita en su interior. La colección incluye 450 títulos donados debidamente inventariados, que incluyen grandes autores y clásicos de la literatura. Pero la historia no termina allí, guardará además revistas, folletos, como así también abrigo y alimento para quien lo necesite.

«La idea nació junto a Julia Komerosky (otras de las integrantes de la iniciativa) porque no conseguíamos un lugar donde poner nuestra biblioteca publica, y estamos lejos y hasta a veces varados, a 5 kilómetros del centro» cuenta Marcela Blanco y añade «Pensamos primero en un carrito o en un container. Hasta que vimos en internet una heladera».

«Se nos ocurrió porque abrir la heladera es lo primero que haces cuando entras a una casa, porque algo tiene para brindarte. Pensamos en este alimento mental que significa la lectura» cuenta quien fuera bibliotecaria de una escuela pública durante 17 años

La Bibliodera tendrá 30 libros que se renovarán cada 15 días. La metodología es sencilla: se usa el tiempo que se desee para su posterior devolución permitiendo a un otro continuar con la misión para la que fue creada.

«Dentro de la heladera esta desde el «Martín Fierro» hasta «Un Elefante ocupa muchos espacio» de Elsa Bornemann, pasando por «Caperucita Roja», y hasta incluso recetas de cocina y también la Constitución Nacional».

En total planean instalar 4 Biblioderas en barrios distantes al casco urbano. La primera será inaugurada mañana domingo a las 16 hs en la garita del Barrio 101 Viviendas, mientras la apretura de la segunda esta planeada para el próximo 24 de mayo. Los otros barrios donde se instalará cada una de ellas son: Nehuen Che, Toscas Blancas y en la avenida Neuquén, casi en el Parque Industrial.

«Se lo que significa para una persona no saber leer y escribir. ¡Es terrible!. Solamente de pensar que una persona que no sepa leer agarre una revista que esta llena de fotos y con eso pueda hacer una receta, yo soy feliz».

Para concluir le consultamos sobre los libros que desearía se lleven de la heladera y contesto «La Constitución Nacional, la Carta Orgánica, el Nuevo Testamento o la Biblia porque hay personas muy creyentes, o bien el Martín Fierro o Relato de un Naufrago».

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