Hotel BAUEN: Un ícono del cooperativismo que resiste

En el Día de las Cooperativas, un emblema de autogestión en pleno corazón de Buenos Aires. Entrevista a Marcelo Ruarte, miembro de la organización.

En 2001 luego de la quiebra de la empresa Mercoteles los trabajadores se nuclearon para preservar su fuente de trabajo.

En la compleja situación que atravesaba nuestro país tras la caída del Fernando de la Rúa –entonces presidente- los niveles de desempleo e indigencia golpeaban a la población.

Con esfuerzo, los trabajadores pusieron manos a la obra a los fines de preservar su fuente laboral y el alimento de sus familias constituyéndose como cooperativa.

El empeño se vio coronado con el hotel en pie transformándolo en un modelo de gestión autosustentable. Luego en el devenir de la historia debieron sortear distintas instancias judiciales en torno al desalojo.

Hasta el día de hoy llevan invertidos más de 15 millones de pesos, cuyo detalle que justifica la cifra consta en la carpeta presentada a la jueza que entiende en la causa.

En mayo, la fiscal de Cámara Gabriela Boquin dio lugar a la presentación de la cooperativa de trabajadores quienes cuestionaron la orden de desalojo dictada por la jueza Paula Uhalde tras el veto del presidente Mauricio Macri a la ley de expropiación.

Actualmente, han inciaido campañas tendientes a visibilizar una lucha que lleva más de 15 años, así es como han lanzado la campaña «Ponete la camiseta del BAUEN», donde la comunidad y personalidades destacadas exhiben la inscripción comprometiéndose con la causa de los 130 trabajadores que cumplen tareas allí.

Marcelo Ruarte, miembro de la cooperativa, tiene 42 años de servicio en el hotel, de los cuales 17 corresponden a la cooperativa. En dialogo con El Sur también existe nos cuenta acerca de la historia del citado establecimiento que hoy es un emblema en el ámbito del cooperativismo.

¿Qué recordas de aquel momento que derivó en el cierre del hotel?

-Fue un momento muy duro el del cierre del hotel. Nosotros como ciudadanos y trabajadores veíamos la caída de De la Rúa (entonces presidente), era un gobierno que no se podía sustentar en nada. Al contrario, cierra declarando un estado de sitio, mueren compañeros en Plaza de Mayo, fue una historia nefasta para nuestro país en general. Y las empresas recuperadas, en el caso del BAUEN, una empresa hecha con plata del estado que nunca se devolvió, en la época nefasta de la dictadura, le resulto muy fácil al empresario aprovechar ese momento coyuntural y cerrar aquellas empresas que le debían al estado la plata que permitió que estos empresarios, acumularan más riqueza y más poder.

Y faltos de sensibilidad cerraban aquellas empresas que las dejábamos trabajando, nosotros cuando cerro en el 2001, reubicamos a todos los pasajeros, Fue un día muy cruel, muy triste. Vos fíjate la fecha que habían elegido.  Sabíamos que al otro día no entrabamos, el hotel se cerraba. Toda una serie de situaciones para nosotros y nuestras familias que nos afectaban y lugares donde teníamos que ir como el sindicato, juegan también una complicidad enorme con la patronal. Estábamos solos como perro malo.

Y luego volver a este lugar en otra situación, nosotros volvimos el 21 de marzo de 2003 después de un año y medio. Lamentablemente cuando vinimos acá a través del MENERC, nos encontramos con una general que ya pasaba, que las desguazaban y las vaciaban a las empresas, y el BAUEN no fue una excepción dentro de todas sus regularidades.

¿Qué balance haces de estos años?

Si hago un balance considerando los años que estoy acá, me enriquecí como persona que es lo más valedero, más allá de lo que conseguí materialmente. Son dos situaciones que se deben analizar por separado: Marcelo Ruarte de la década del 70-80-90 y después del 2001 donde ya no soy la misma persona, he crecido y madurado. Uno cuando quiere un cambio –ya sea de cualquier parte- si no hay un compromiso difícilmente se haga. Entonces esta historia lo que nos permite en el tiempo es entender de que cuando las situaciones te llaman, para defender lo que sea, hasta la fábrica tuya, tener que poner el pecho porque sino uno termina siendo un paria, un huérfano de aptitudes y humanidad.

Una vez que se constituye una cooperativa ¿cambian los vínculos entre los compañeros de trabajo al no existir jerarquías?

Si, el encuadre de cooperativa es muy humano, los fundamentos se basan en eso, en pensar en el otro, despojarse de la mezquindad y del egoísmo para poder avanzar. Yo siempre digo que fuimos cooperativa y aun lo somos por una situación abortiva, no porque volvíamos a estos lugares en un marco de legitimidad y veníamos ya dispuesto al otro día a desarrollar un programa o un proyecto porque del otro lado teníamos un presupuesto. Éramos trabajadores inmersos en una crisis total del país, faltos de todo derecho, de salud, de educación y de trabajo. Pero creemos que lo único que nos permitía tener un marco jurídico era el encuadre de cooperativa. Las cooperativas han demostrado la viabilidad del trabajador sin la necesidad de un líder y un patrón.

¿Cómo estaba el hotel luego del cierre en 2001, y como fue el trabajo de recuperación?

Nosotros habíamos dejado a este hotel trabajando, cuando regresamos estaba vaciado. Todo lo que tenía el BAUEN, lo que fue inventariado, no existía nada. Todo era polvo, cucaracha y ratas. Así que fue muy bueno el comienzo, nos llevó un año y monedas, el salir de las calles, pedir plata en las esquinas o monedas o caminar a algún festival o universidad para pedir dinero. Le fuimos encontrando cierta lógica a la gestión, el hotel estaba pelado, lo más potable eran los salones.

Estuvimos limpiándolo y caminando empresas recuperadas. Después de un año surge la posibilidad de ir por todo, tirar la pared esa que tapaba el BAUEN y empezar a trabajar y generar nuestros propios ingresos. Fue una etapa muy dura, sigue siendo difícil porque no nos olvidemos que las empresas recuperadas son empresas viejas que han servido para un cometido antinacionalista y antipatria. Y el trabajador les ha devuelto la cara a estas empresas, con mucha dificultad, con 11 años de imponderables que fuimos subsanado, cambiando caños galvanizados por hidrobron, tratando de vestir las habitaciones previa refacción.

¿Cuál es la mirada empresarial acerca de este tipo de organizaciones?

Para un empresario la inversión puede ser ínfima pero el valor agregado lo puso un trabajador, con otro pensamiento y filosofía de gestión comercial adosando lo social, lo cultural que también son parámetros que nos indican de dónde venimos. Lo que más claro tenemos nosotros es quienes somos, lo que no sabemos es donde termina esta historia

No se puede gestionar una empresa con el acoso de la patronal, nosotros la autogestión la entendemos como un proyecto de vida, somos parte de una economía que es la que va a ser necesaria en un futuro, no la del capitalismo que hay que estar permanentemente inyectándole ayuda para que sigan contaminando nuestro planeta con los autos.

¿Cuáles son las bases del cooperativismo?

Hay toda una funcionalidad de nuestra sociedad en cuanto a la cultura del consumo. Somos las economías que hacen falta porque priman sobre todas las cosas, la ética y los valores que no existen en la sociedad. Lo que se busca es el respeto hacia al otro, aceptar al otro, creo que los proyectos a futuro tienen que ser colectivos, no podemos seguí dándoles una segunda oportunidad a estos empresarios que en definitiva van a volver a hacer lo mismo porque tienen esa patología que también se nota en muchas estructuras como las sindicales

Esta historia es el inicio de la resistencia y no es que termina la resistencia después que la pones a producir luego de mucho sacrificio Cuando se dice que el BAUEN es de todos es porque el vaciamiento se hizo con plata que no se devolvió y la oligarquía no acepta que este financiándose por trabajadores.

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