“Ese primer concierto creó una nueva conciencia en nosotros”

Entrevista con Jorge Bergero, impulsor del proyecto Música para el Alma que brinda conciertos en hospitales y escuelas.

Casi 7 años pasaron desde el primer encuentro, una misma emoción y un mismo recuerdo impregna las almas que confluyen para edificar un instante.

Seguramente así lo desearía Eugenia y el camino es tal como se vislumbra por honrarla y –fundamentalmente- por redescubrir el valor de estar vivos en cada acorde, en cada melodía.

Un encuentro que surgió en medio del dolor logró transmutar en un profundo mensaje cargado de luz y traer respuestas.

Asimismo dio impulso y creó una nueva conciencia en quienes emprendieron esta aventura la que permite aún hoy -tras un sinfín de vivencias- contar 1, 2,3 y ante un nuevo sonido volver a vibrar.

Evocando aquél concierto inicial, en esta entrevista con El Sur también existe. Jorge Bergero nos invita a conocer la historia de Música para el Alma

¿En qué consiste y cómo surge la iniciativa?

El proyecto ahora devenido en Asociación Civil se origina en el año 2011, en una institución privada donde se atendía mi pareja: María Eugenia Rubio, música profesional, con una avanzada enfermedad en estado terminal.  En ese momento,  por primera vez  con un grupo de colegas del Teatro Colón donde yo toco nos acercamos para llevar música a esta institución tanto a María Eugenia como a un grupo grande de personas que estaban pasando por la misma junto a sus familiares.

¿Qué recuerdos tenés de ese primer encuentro? ¿Qué los hizo pensar que su intervención podía ser para Eugenia y  los otros internados?

Lo que sentimos en ese lugar fue lo que marco un gran cambio en el grupo. La gente que ahí estaba en un momento empezó a cantar con nosotros y generó una conexión. Se me pone la piel de gallina cuando recuerdo ese primer concierto. Ese momento creó una nueva conciencia en nosotros, todos músicos profesionales acostumbrados a hacer conciertos en el Teatro Colón, tantas veces muy lejos de la gente que nos escucha y sin contacto directo.  Sin saber que aquél sería el primer concierto de Música para el Alma todos aquél encuentro nos movilizo mucho.

Una huella indeleble en el camino

María Eugenia Rubio finalmente falleció a fines del 2011, pero  Jorge Bergero y todos sus colegas  ya habían sellado su compromiso de encuentro y conexión, con la música como lenguaje para construir un mensaje de acompañamiento y amor. Como un homenaje y  fundamentalmente en respuesta a un legado

Con una frecuencia mensual, los encuentros continuaron y fue en agosto del 2012 cuando Música para el Alma oficialmente comenzó a escribir su historia, con un concierto brindado en una escuela pública para niños no videntes.

¿Cómo se conformo ese primer grupo tras la primera intervención? 

Desde el comienzo este entusiasmo que se generó creo en mí esta conciencia y estas ganas de seguir organizando esto, por supuesto que la gente ha ido cambiando. El proyecto transitó distintos ciclos porque es una búsqueda y en ella, no todo el mundo tiene el mismo compromiso, Algunos se acercaban para ver qué pasaba, otros quedaban muy enganchados emocionalmente quizás por historias personales  pero resonaba esta cuestión de hacer algo mas allá de lo que hacemos en nuestro trabajo dedicando una parte de nuestro tiempo libre a llevar lo que hacemos a otras personas de forma gratuita.

Y ante esto ¿Cómo trabajaron para que se sumen más músicos?

El desafío fue buscarle la vuelta, porque  al comienzo fue un grupo chico  pero fue creciendo y generando una demanda de tiempo de organización cada vez más grande. Tuvimos que ver de qué modo podíamos -sin obligar a la gente- hacer que esto siga creciendo. Empezamos a generar una base de datos –para que los músicos se anoten- hacemos convocatorias y que venga el que pueda. Empezamos a sumar otras modalidades, como grupos ya conformados, gente que tiene sus propios proyectos musicales y así se fue generando un espacio en el que estas diferentes búsquedas fueron plasmándose en formas de llevar esto adelante. Buenos Aires es un lugar con muchos espacios musicales, muchos conservatorios, muchas orquestas, por lo cual constantemente hay músicos que se suman a los conciertos y hoy muchas personas nos llaman para replicar esto en otras ciudades y para ello tenemos un “paso a paso” armado para ayudarlos a  formar Música para el Alma en sus lugares.

¿Cómo se da la búsqueda del repertorio y como se preparan estos conciertos? ¿Como se da el encuentro musical?

El repertorio lo hemos ido formando con el paso del tiempo. Una de las cosas que descubrimos es que a los músicos les gusta participar pero no ensayar (risas) entonces el requisito  es que sean  músicos profesionales con mucha experiencia. Lo que hacemos es incluir repertorio conocido para los músicos y para la gente. Vamos armando cosas que los músicos ya tocaron generalmente obras cortas que no tienen gran dificultad .Nos juntamos media hora antes del concierto y ahí repasamos los tempos con el director y generalmente el concierto sale muy bien.

A medida que se fue extendiendo el proyecto, lo fuimos haciendo en otras ciudades y en otros países. Los músicos se descargan las partituras (de nuestra web)  y allí cada uno prepara lo que tiene que tocar. En el repertorio cuando vamos a ver niños incluimos obras que ellos conozcan como La Pantera rosa, Manuelita y esto hace que en cada lugar la gente disfrute. En hogares de ancianos tratamos de tocar algún tanguito. Depende  de cada convocatoria, en Buenos Aires hacemos sinfónicos corales que pueden llegar a reunir a 80 músicos

¿Cómo se desarrolla una intervención? ¿Qué concierto recordás y porqué?

Los momentos más emocionantes casi siempre son cuando hacemos la segunda parte del concierto que es en el área de internación, allí el contacto es mucho más directo.  Con las anécdotas podría escribir un libro pero siempre cuento algunas que quedan en la memoria: En uno de los hogares de ancianos  (al que visitamos varias veces) en la parte internación hay varios abuelos que están bastante solos, que no los visitan seguido y algunos de ellos han venido de Italia y España. En particular había un señor italiano que estaba en su cama y empezamos a tocar O Sole Mío y no pudo contener las lágrimas. Luego nos conto que jamás imagino volver a escuchar esa melodía como la escuchaba de chico. Estas cosas realmente nos dan la dimensión de la importancia de llevar música en vivo a gente, que por su situación de vida no les resulta posible ya ir a un teatro. Siempre nos emociona mucho Música para el Alma.

¿Cómo se da la recepción en otros lugares?

Nosotros no inventamos los conciertos solidarios pero si esta idea de crear una red con músicos profesionales que hacemos esto. Hacer la conexión con otros colegas en otros países genera mucho entusiasmo. Hay gente que se anota para ver cómo es. Generar un concierto, organizarlo a la distancia sin conocer el lugar ni a la gente es un tanto osado, pero se trata de poner el corazón y soltar para ver qué sucede. Han sido todas experiencias preciosas, grandes aprendizajes situaciones muy emocionantes. Porque en cada país que hemos ido los músicos han respondido de diferentes maneras, todas maravillosas. Recuerdo en Trujillo (Perú) que no se había anotado nadie y tuve que ir a hablarle a los músicos a sus lugares de ensayo, por la tarde tuvimos 30 músicos tocando en el hospital. Muchas veces uno tiene una manera de hacer las cosas y lo quiere ceñir a eso y para un proyecto como este tiene que tener mucha amplitud de criterio: soltar todos los miedos y lanzarse. Los músicos luego quedan con sus remeras y sus partituras abiertos a que alguien lo siga organizando y así es como queda latente esa semilla sembrada en tantas ciudades de Latinoamérica.

¿Cuál es esa sensación o emoción que te atraviesa al encarar cada concierto como la primera vez?

Es un profundo agradecimiento, de haber encontrado un para que a una situación tan dolorosa y triste, Abrir este espacio que nos permite llevar lo que hacemos a lugares donde hace mucha falta y hay gente que lo necesita, En cada concierto está presente Eugenia, creo que uno está ahí y no está pensando en nada mas, ese también es el resultado de estar consciente de lo que uno está haciendo. Personalmente me siento muy agradecido por poder estar participando de algo así.

Un reconocimiento

Música para el Alma vive días de mucha alegría, dado que fue seleccionado entre los 20 mejores proyectos en el marco del concurso “Outlook Inspirations” impulsado por la reconocida cadena televisiva BBC de Londres que tiene por objeto  mostrar historias que reflejen una transformación y que resulten inspiradoras para la población  con un público que alcanza a los 70 millones de telespectadores.

“Jamás imaginamos quedar entre los finalistas. Es una oportunidad muy buena para difundir lo que hacemos” sostiene Bergero y amplia “Se hizo un video para promocionar y ha tenido un millón de vistas.  Mas allá del resultado (los finalistas se conocerán a fin de mes) sería lindo ganar aunque ya haber llegado hasta acá nos permitió difundir lo que hacemos y recibir mensajes de infinidad de lugares”

 

 

 

 

 

 

 

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