El mismo amor, la misma lluvia

Hoy 7 de junio se celebra el Día de Periodista.

En el día en que recordamos a Mariano Moreno y Rodolfo Walsh, el mismo día que hablamos de libertad de expresión, el mismísimo día que pregonamos la objetividad e independencia.

El día en que evocamos a nuestros referentes, el mismo día que nos hace recordar el motivo por el cual abrazamos la profesión, el mismísimo día que el ego nos infla y con orgullo decimos sabernos colegas.

El día que el cliché se hace chicle y se estira como una banda elástica, el mismo día que nos creemos sabedores del presente, el mismísimo día que debemos preservar la fuente sin ponernos colorados.

El día que no es nuestro, no es propiedad intransferible ni por carácter transitivo indelegable. Es el mismo para quienes por distintas circunstancias intentan modificar el curso desviado del ejercicio profesional. El mismísimo día que muchos colegas padecen el maltrato y la arbitrariedad siendo persuadidos a contribuir a causas con fines ajenos.

El día en que muchos han perdido su empleo e intentan hacer pie en un mundo despiadado de sueños ajenos, el mismo día que sus familias pugnan por mejores condiciones de vida, el mismísimo día que trabajan por vocación sin ninguna retribución.

El día que el canje se apodera de nuestra fuerza de laburo, el mismo día que un plato de pastas en un restó es moneda de cambio por hacer lo que amamos, el mismísimo día que una cara bonita con trayectoria se lleva la recaudación del día gracias al esfuerzo denodado de a quienes llama con desprecio, colaboradores.

El día que todos dicen ser periodista porque la palabra no mata, sin reparar en que las mismas pueden conducir a acciones colectivas dañinas y peligrosas. El mismo día que los paneles son el fruto del negocio, el mismísimo día que debemos definitivamente pensar en la autogestión como salida que nos permita identificarnos con nuestro oficio.

El día en que todos nos saludamos está entre nosotros, el mismo día que nos obliga a reflexionar en si somos responsables de la precarización laboral, el mismísimo día que nos debe encontrar unidos más allá de las diferencias

A todos nuestros colegas y especialmente a quienes trabajan en la región los saludamos en su día. Y a nuestros lectores les damos las gracias por dejarnos ingresar a sus hogares.

Por Daniel Bornetto/ El Sur también existe

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