“Creo que la música más allá de la parte técnica y de información puede sanar y llegar a lo profundo de la gente”

Entrevista con Claudio Herrera productor artístico y musical.

El músico cipoleño llega a Junín de los Andes para brindar hoy un Seminario en la Escuela de Música de la vecina localidad. Ganador de un premio Gardel (2010) y miembro de la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación (LATIN GRAMMY) radicado hoy en Buenos Aires vuelve a la Patagonia para compartir sus conocimientos en el ámbito de la producción artística con los músicos locales.

¿Cómo surge este Seminario que hoy vas a compartir con los músicos de Junín de los Andes?

Este Seminario surge  ante la necesidad de llenar un espacio –generalmente- vacío en la carrera del artista, que tiene que ver con información y herramientas que facilitan el desarrollo de una carrera profesional. Para llevar adelante ese camino es necesario saber nutrirse: no sólo saber tocar instrumentos sino también entender cómo se mueve la industria y conocer  cómo hacer uso de todas las posibilidades que hoy nos brinda la sociedad, el mundo y la tecnología para poder expandir nuestro arte y hacer de esto una profesión. Yo he visto y veo todo el tiempo músicos de excelente nivel que están tocando y no pueden hacer que su música trascienda y eso fue lo que me motivó a poder dar este seminario. Hay un montón de información  que no tiene que ver específicamente con la parte musical ni con la artística sino con la industria, por lo cual este seminario lo que pretende es equipar a los músicos  para que les resulte más fácil insertarse en el mapa artístico global

¿Qué despertó en vos la inquietud de empezar a compartir estos conocimientos?

Surgió de la propia experiencia, de las vivencias personales que uno va cosechando a través de los años y darte cuenta de algunas cosas fundamentales y de otras que no son ciertas y uno quiere compartir con sus colegas.

¿Cómo podes describir estas cuestiones que la experiencia y tus vivencias te permitieron descubrir?

Puedo separarlo en dos columnas fundamentales: La primera es tirar por la borda ese mito que dice que “no se puede vivir de la música, que te vas a morir de hambre” y todas esas mentiras que te dicen cuando sos pibe y querés comenzar un camino musical. Eso no es así y si –en todo caso- es así es igual a cualquier otra profesión. El éxito en la música no es ser Fito Paéz o hacer un tema como Despacito o ser un poeta como Spinetta, no. Hay otro mundo que no es ni el extremo  ni la cúspide ni lo más bajo, a nivel comercial o popular –por así decirlo-  porque esto es arte y la valoración es absolutamente subjetiva. La otra columna fundamental que no es muy visible es que para los músicos  a veces  es muy difícil entender que la música como profesión es igual a cualquier otra y que para llevarla adelante no alcanza únicamente el conocimiento técnico tiene que haber otro tipo de saberes vinculados con la administración, la proyección, la planificación y la comercialización.

Hoy contamos con muchas posibilidades para  poder ser independientes y está buenísimo porque está todo al alcance de nuestras manos pero también conlleva la otra parte que marca que las cosas las tenemos que hacer nosotros llevando adelante nuestras carreras y ese es el punto. Muchos músicos creen que solamente por tocar excelentemente un instrumento las cosas van a surgir y no, hay mucho a tener cuenta. Intento compartir esto con los colegas.

¿Cómo son los  encuentros en estos seminarios entre distintos músicos? ¿Cómo se da el intercambio con ellos?

Los encuentros son muy dinámicos,  compartimos la data que traigo en presentaciones multimedia, con  audio para escuchar. Algunas cosas  refieren a experiencias personales y otras cuestiones que son concretas con herramientas puntuales tales como, para registrar un tema: tenes que hacer este trámite, de esta manera y llenar este formulario así. Después se trata de hacer un “feedback” (retroalimentación) con cada uno de los participantes, y el espacio abierto  para la preguntas. Compartir nuestras experiencias porque si bien hoy hay mucha información  circulando  no hay nada mejor que la pregunta sobre una situación concreta y una respuesta especifica que clarifique. Son jornadas llevaderas, en las que a veces hasta colegas de la zona que no se conocen entre ellos culminan vinculándose.

¿Qué es lo que más te sorprende de estos encuentros?

Una de las cosas que más me sorprende es ver la cantidad de músicos de excelencia que hay en todo el país- incluso en ciudades pequeñas- hay mucho talento en gente a la que muchas veces les falta nada  más que una vueltita de rosca en algo para abrir  otros caminos en sus carreras. Charlando con un músico en una localidad le terminé diciendo “Tal vez lo que vos necesitas hoy no es comprarte un cuarto bajo y usar ese dinero para invertirlo en otra cosa tal vez en una computadora que te permita grabar y aprender no nuevas técnicas de bajo sino aprender a grabarte y podrías estar  desde tu casa en chancletas participando en alguno de los trabajos que como productor realizo en Buenos Aires o  con cualquier otro productor de cualquier lugar del planeta”  son pequeños detalles que -por ahí- pueden hacer un cambio significativo en el desarrollo de la carrera.

¿Y vos que rescatas como aprendizaje tras cada seminario?

Lo que siento enriquecedor para mi experiencia personal es el compartir con colegas y  ver su sed de aprender. Eso me motiva mucho porque me veo reflejado, en mi vida he tomado seminarios de todo tipo, cursos, clínicas, talleres y es valorable  porque habla del interés de la persona en crecer  y con que se queden con una o dos cosas ya es un montón. He ido a seminarios donde me quedé con una frase del orador y esa sola frase ha cambiado mucho en el desarrollo de mi carrera. Siempre está bueno que alguien te lo pueda contar en primera persona, que alguien te pueda compartir el “know how” (conocer cómo) termina siendo muy valioso.

En términos de tu propia subjetividad ¿Qué encontrás en el encuentro con los músicos que sea de tu agrado?

Luego de los seminarios, los músicos me acercan sus discos y yo trato de generar un “feedback” que continúe aunque yo me vaya  ya sea por las redes sociales o por mail. Me mandan sus materiales y siempre  encuentro cosas muy buenas y trato de darles una mano en lo que necesiten. Trato de ser un facilitador incluso después del Seminario, más allá de que me contraten o no productor  para su material. Lo que me remite a mi parte más subjetiva es escuchar el material de los músicos y todo el tiempo refrescar  mi mente y volver al inicio de todo esto que es arte. Porque aunque este la industria metida en el medio termina siendo arte y no hay fórmulas mágicas para esto No las hay,  si pueden hacerse  algunas cosas especificas pero nadie puede asegurarte que tu banda va a tener un éxito mundial, eso lo sabe la gente que es la que lo termina decidiendo después.

¿Crees que esa elección y la posterior decisión del público son determinantes?

Es así de subjetivo y eso es lo maravilloso de esto. No hay fórmula exacta pasa en la pintura, que una persona puede pagar millones por una obra de Picasso y hay gente que lo mira y ni siquiera sabe quién es Picasso o no pagaría ni a palos, esa plata por eso y eso es maravilloso. Yo creo que la música más allá de la otra parte técnica y de información que compartimos puede sanar a las personas y puede llegar a lo profundo de la gente y ahí es donde las personas deciden adoptar esa canción, hacerla propia y hacer que sea escuchada. Porque las historias de las canciones o lo que ellas te puedan llegar a generar es totalmente personal. Eso es fabuloso porque es una conexión que se da únicamente por ese hilo conductor de la música: sea  cantada o solamente instrumental.

Trabajas permanentemente entre músicos profesionales y músicos que están empezando ¿Qué aporte hacen a tu propia carrera sus caminos?

Decir que un músico puede ser mejor que otro es totalmente subjetivo lo que sí sé es que hay músicos que se desarrollan en el ámbito profesional y otros están iniciándose. Lo lindo que tiene la música es que no hay nadie que pueda hacer una ejecución de un instrumento como otra persona porque la ejecución no está dotada únicamente de la cuestión técnica sino también de la impronta que pueda darle el ser humano que tiene que ver con su estilo, con su personalidad, con su forma de tocar y eso lo hace único e irrepetible. La diferencia entre ellos es que a la hora de trabajar en estudio el profesional ya sabe algunas cuestiones técnicas que ya ha aprendido  y eso hace que el trabajo sea más rápido y la comunicación más fluida con el productor. Porque, a veces, en la grabación se buscan determinadas texturas, climas o sonoridades que para la gente que trabaja en estudio son más fáciles de  entender, pero eso netamente responde a la cantidad de horas de vuelo. Después entiendo que hay muchos músicos que son excelentes para el “vivo”  en conciertos o recitales y no necesariamente tienen la exactitud para cada golpe o acorde que requiere el estudio.

¿Qué significa para vos volver a tu lugar, la Patagonia, para compartir tu arte y tu conocimiento?

Para mí siempre es un placer volver a la Patagonia es volver a casa. En esta oportunidad es la primera vez que voy a estar en Junín y me pone muy feliz  la posibilidad de poder compartir con los músicos de la zona.  Es muy lindo recorrer el país, a mí me gusta mucho tratar de acortar distancias y conocer gente nueva. Es un placer.

¿Cuáles son los próximos pasos en tu camino musical?

Justamente en este momento estoy terminando la última producción Zeze Tribu, banda muy conocida de la Patagonia con quienes tuve la oportunidad de laburar su material anterior. Acabo de terminar una producción de un artista de Lisboa (Portugal) estoy empezando a trabajar en la música para una película independiente en Buenos Aires y hay un proyecto en el que estoy trabajando- desde hace ya varios meses-  en paralelo a mi rol como productor para artistas. Estoy abriendo una nueva rama que es bastante conocida en el exterior como audiobranding que consiste en trabajar el audio de las empresas. Ya tuve la oportunidad de trabajar en esto para algunas marcas de Argentina y de Chile y quiero darle énfasis en lo que resta del año  Esto aún no está desarrollado en Sudamérica, pero va tomando cada vez más fuerza. Las empresas así como trabajan su imagen comienzan a darse cuenta que la música ocupa un papel muy importante en la recepción de clientes y consumidores.

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